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martes, 6 de noviembre de 2012

Recurrente

A veces tengo miedo de olvidarme como eras. Cuando digo esto trato de recordar como te reías, por qué motivos y cuales asuntos te disgustaban.
Tengo temor de los cambios, que nos encontremos y seamos tan distintos que no podamos reconocernos.
Me llenan los miedos como espectros que buscan asustarme en la madrugada. No quiero que el tiempo carcoma las fantasías y las ganas, como una humedad lenta que desintegra la memoria.
Entonces me quito esta angustia y sospecho que la vida es un invento.
Y establezco a partir de este instante, que el olvido solo se apodera de los que desean olvidar como elemento de sanación. Y mientras no me enferme, tu presencia me ampara cuando te convoco a compartir conmigo esta soledad tan sutil.
Y si los silencios se comunican, se convierten en el alivio de las palabras.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Sin Google maps

Como se puede volver?
En la mano tengo una hoja, un lápiz y una goma para borrar los errores.
Comienzo a dibujar un camino, primero tímidamente, con una líneas borrosas y tenues. No era así.
Vuelvo a empezar.
No lo recuerdo.
¿Como regresar por un camino que no se tiene presente en la memoria, por inercia? lo intento.
Me pierdo y no sé donde estoy.
Ahora entiendo que no puedo regresar por el mismo camino. Y no quiero.
Ha comenzado la búsqueda de nuevos territorios habitables.

domingo, 28 de octubre de 2012

No da placer, es doloroso. Un dolor que desgarra, que te aísla y atrapa todos los segundos del pensamiento. De pronto es todo.
Sentís que puede ser bueno, pero no sabés cuando sucederá. Oscuridad de transformación.
Pero un día es inevitable, hay que parirse.
Y que la vida sea más fuerte que la sensación de la muerte.

martes, 9 de octubre de 2012

Las miguitas de Gretel

Salgo, entro, entro, camino, corro, salgo, camino, entro, miro, escapo, entro, salgo, me asusto.
Quedo inmovilizada. 
Me canso.
No quiero buscarme. Por los rincones, detrás de las puertas que abro. En las habitaciones donde nunca entro. En las plazas donde me siento a tomar mate, en el río donde vuelan los pájaros al atardecer.
Me aburro.
De no encontrar respuestas, de ver caer a la manzana sin saber por qué, de sentir la primavera llena de brotes a los que no les llega la savia.
Me revelo.
Me revuelco, escupo, blasfemo, odio, lloro, saturada en el espanto. 
Me detengo.
Pateo puertas, enojada y compasiva regreso a ese laberinto oscuro.
No llevo luces, no hay planos pero sospecho que hay lugares por donde ya he pasado.
No quiero que llegue la noche sin haberme encontrado.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Bitácora inútil

Llegará el día donde tu recuerdo será desarticulado. No tendrá ideas, ni lágrimas ni aromas. Ese día la memoria en su capacidad selectiva, desechará al olvido tu imagen. Completa. Entera.
No serás ni un fantasma errante. Ni  me producirá temor poder cruzarme con mi ausencia.
Porque te echaré de todos mis lugares de placer. Te extinguiré de los aullidos internos que salvajes piden tu nombre.
Tu palabra no será registrada por ningún medio que la conserve.
Y ese día seré libre. Andaré segura de mis saltos sabiendo que no caeré en el vacío.
Por ahora el presente me consume. Pero alguna vez será mañana.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ultimo día del invierno

En el laberinto de las pasiones me perdí. Eran mías, eran nuestras, eran de todos y no recordé la esquina oscura donde las dejé para que nadie las viera.
En ese laberinto de criaturas nacidas bajo las noches húmedas de verano, pedí a los monstruos que se fueran lejos de mi vista. Aniñados y caprichosos pidieron quedarse y alucinados con mis ideas, las tomaron como propias hasta deformarlas.
Era un laberinto de Minotauro, solo que no había héroes ni vencidos. Eras vos, era yo, los mismos pero distintos. Nos reconocimos desarmados, indefensos y luchando contra la contradicción.
La misma nos juntaba al final de un camino sin señalizar. Ninguna información para seguir.
Habíamos llegado a casa.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Hay un espacio que quedó sin contenido. Algunos pueden decir vacío si hubiera que buscarle un adjetivo.
En un contenido quedó un espacio. Algunos buscan un adjetivo para decir vacío.
Yo habito ese lugar del llano, con contenido, sin adjetivo.
Yo soy ese espacio que busca no desaparecer. Hoy soy ese hueco con sentido.