La naturaleza me inspira.
Tengo una maceta color amarilla. El verano pasado estaba cubierta con una mata de treboles de cuatro hojas pero ahora estaba seca, recontra seca, solo tierra y un montículo donde antes había verde. Recordaba que el año pasado había visto lo mismo, con el agravante que los albañiles que estuvieron por mi casa apagaban los cigarillos en ella. Sin embargo, en aquel momento, volvio a reverdecer antes de noviembre. Ahora...no pasaba nada.
Me sentía igual que mi maceta; seguro que bajo tierra pasaban cosas pero necesitaba agua. Y un cambio de lugar. Y un poco más de sol.
En la realidad tangible fuí partícipe conciente, un traslado y mucho riego hicieron su trabajo. Mi planta ya tiene varias hojas prontas a desperezarse.
En la realidad interna, tan poco materializable, fueron distintos los factores pero el resultado el mismo. Tengo otros ojos para volver... gracias por estar ahí!




