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domingo, 2 de noviembre de 2008

De plantas de buena suerte

La naturaleza me inspira.
Tengo una maceta color amarilla. El verano pasado estaba cubierta con una mata de treboles de cuatro hojas pero ahora estaba seca, recontra seca, solo tierra y un montículo donde antes había verde. Recordaba que el año pasado había visto lo mismo, con el agravante que los albañiles que estuvieron por mi casa apagaban los cigarillos en ella. Sin embargo, en aquel momento, volvio a reverdecer antes de noviembre. Ahora...no pasaba nada.
Me sentía igual que mi maceta; seguro que bajo tierra pasaban cosas pero necesitaba agua. Y un cambio de lugar. Y un poco más de sol.
En la realidad tangible fuí partícipe conciente, un traslado y mucho riego hicieron su trabajo. Mi planta ya tiene varias hojas prontas a desperezarse.
En la realidad interna, tan poco materializable, fueron distintos los factores pero el resultado el mismo. Tengo otros ojos para volver... gracias por estar ahí!

lunes, 6 de octubre de 2008

Esperando renacer

No tengo más que decir palabras, voy caminando amesetada en los acontecimientos y comienzo un circulo de oraciones con el punto que termina en las mayúsculas. Por eso decidí dejar descansar este espacio donde los sentimientos se diluyeron en las letras, haciendo charcos de agua sucia pero potable. Es hora de mirar y callar porque cuando nunca tenemos tiempo disponible pero nos hartamos de las esperas..hay que detenernos. Desde aquí me mostré un poco más. Gracias por estar ahí; nos encontraremos en otro momento porque siempre hay que volver para ver. Sin máscaras los abrazo en la distancia!

lunes, 29 de septiembre de 2008

Búsqueda

Hay días,
como éste,
donde me estoy buscando..
me fijo si estoy entre la ropa para planchar,
enredada en alguna telaraña,
atrás del placard junto a cosas que se cayeron,
entre las sábanas,
en las gotas de la ducha,
en las cañerias del inodoro,
en el frío de la heladera,
en las veredas descuidadas,
en el pavimento oscuro..
donde me habré dejado
que hoy no me encuentro?
espero no haberme olvidado entre tus cosas
porque seguro me va a costar volver...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

De canciones y fogones


" Hay un balde en el fondo de la mar..plaf,plaf,plaf..
Hay un palo en el balde en el fondo de la mar..."
Las canciones que acompañaban el viaje en micro cuando nos íbamos de campamento eran eternas, jugando con las mil y un variantes, agregados y vueltas para seguir cantando. Siempre me acuerdo de esta del balde y otra de una cabra que eran las clásicas.
También estaban, pero perteneciendo a un repertorio más infantil, las típicas que nombraban asquerosidades que sucederían durante la estadía, relacionadas con la comida y otras yerbas.
Amaba esos campamentos... los de pequeña y los de adolescente,  por esos días el mundo se limitaba a ese perímetro y la convivencia con nuestros amigos. Las charlas al sol, las peleas por el repartijo de carpas (las que contenían más integrantes eran las más buscadas) protestar por la comida, por el desayuno, por la merienda...nos sentíamos tan importantes protestando!
Y por supuesto, el momento reservado para los cantantes y trasnochadores; el fogón.
Los varones, fieles al fútbol, que habían estado jugando todo el día, ni participaban de aquel evento porque estaban muertos de cansancio. Para los más "intelectuales" la guitarra y conocer varios temas, les reservaba el corazón de una cuantas, aunque el galán no fuera de los más afortunados en relación a su aspecto físico. La frase "una que sepamos todos!" se repetía como una muletilla a cada rato...Y así, entre los que gritaban frases ingeniosas para cargar al grupo cantor y los que seguíamos ladrando como si nada pasara, la noche se iba consumiendo.
Recuerdo todos mis campamentos como experiencias increíbles; porque tuve un grupo hermoso de amigos y además me gustaba vivir al aire libre.
Si tuviera el túnel del tiempo volvería para sentir la sensación de convivir sin dificultades, donde todos teníamos las mismas inquietudes y solo esperabamos cantar "esa que sabíamos todos"

martes, 16 de septiembre de 2008

Fallas de fábrica (sin devolución)

Algún día voy a hacer la cama al levantarme y no un minuto antes de caerme de sueño.
Voy a dejar de tener las uñas manchadas de acrílico y por tres días consecutivos lucirán parejas y con brillo.
Dejaré de imaginarme que cualquier día conoceré alguien especial.
No soñaré más cuentos de principes y valses.
No voy a llevarme cada gato que encuentre abandonado en la calle prometiendo que será el último.
Mi taller de trabajo siempre estará ordenado.
No voy a creer en las miradas.
Me limitaré al mundo real y predecible.
No voy a comer tantas cosas dulces.
Si ese día me encuentran no me saluden porque esa no soy yo.

martes, 9 de septiembre de 2008

Llegar sin horario.
Sacar fotos, retocar pinturas.
Mirar.
Reírse un poco, pero sinceramente,
con la medida de lo cotidiano.
Tomar mate.
Ver como la ciudad se agota de apuros,
y las veredas se vacían,
y las calles suspiran.
Estar en una escena
sin presiones,
sin doble discurso,
sin intenciones ocultas,
con la paz de sentarse descalzo,
y tirar los zapatos.
Un buen día...

miércoles, 3 de septiembre de 2008

No importa

Tenía un boleto de colectivo como recuerdo de un viaje.
Hoy me dí cuenta que lo perdí. No llore. No lo busqué. No me importó. Todavía no entiendo
si es porque ya no busco cosas inútiles porque no me interesan tus recuerdos o por ambas cosas.