Algún día voy a hacer la cama al levantarme y no un minuto antes de caerme de sueño.
Voy a dejar de tener las uñas manchadas de acrílico y por tres días consecutivos lucirán parejas y con brillo.
Dejaré de imaginarme que cualquier día conoceré alguien especial.
No soñaré más cuentos de principes y valses.
No voy a llevarme cada gato que encuentre abandonado en la calle prometiendo que será el último.
Mi taller de trabajo siempre estará ordenado.
No voy a creer en las miradas.
Me limitaré al mundo real y predecible.
No voy a comer tantas cosas dulces.
Si ese día me encuentran no me saluden porque esa no soy yo.





